TEMPEH CASERO DE GARBANZOS

En casa una de las debilidades que tenemos es el Tempeh, un alimento que consiste en una legumbre (suele ser soja o garbanzos) fermentada con el hongo Rhizopus. Por desgracia está bastante caro comprarlo ya elaborado para todo lo que nos gusta tomarlo, por lo que nos decidimos a hacerlo nosotros mismos. Y es que es tan sencillo, que os animamos a hacerlo, ¡probad!

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Antes de nada, debéis comprar el iniciador para tempeh, es decir el hongo, nosotros lo compramos en esta página, es un proveedor europeo, serio, te llega al buzón de casa en un sobre a los 3 ó 4 días de comprarlo, para cualquier duda, te contestan sin problemas y el polvito para hacer 10kg de tempeh sale por unos 10 euros con gastos de envío, así que ¡imaginaos si tenéis Rhizopus para rato!

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Cualquier duda respecto al cuidado del hongo, mandadnos un mensajito y estaremos encantados de contestaros, nosotros lo tenemos en la nevera dentro de un tarro con bolitas de Gel silicio apto para contacto con alimentos, son esas bolitas naranjas que si se saturan de humedad hay que meterlas al horno para secarlas, y así el hongo estará siempre resguardado de la humedad. Ojo, son bolitas naranjas, no azules, ya que estas últimas contienen Cobalto… tóxico para nosotros. Cuidadínnnn.

Por ahora sólo hemos probado con garbanzos porque nos encanta, pero se puede probar con cualquier otra legumbre e incluso añadir arroz, semillas y frutos secos.

Ahora sí, vamos con la receta:

Garbanzos a remojo

Ingredientes:

  • 500gr de garbanzos secos
  • 5 cucharadas de vinagre blanco o de manzana
  • 1 cucharadita de iniciador para tempeh o Rhyzopus

Tiempo que conlleva: 3 ó 4 días

Cantidad: Da para 3 o 4 placas de Tempeh

Primero pondremos los garbanzos a remojo durante 12 horas

Ahora viene lo más aburrido de la receta, hay que tener paciencia, debemos frotar entre las manos los garbanzos para que se vaya soltando la piel y las podamos eliminar (nosotros lo hacíamos con un pequeño colador metálico) Tampoco hay que obsesionarse y quitar hasta la última piel, pero más o menos eliminad el grueso de pieles. A la vez que frotamos los garbanzos, vamos partiendolos en dos (de nuevo, no tiene que quedar todo perfecto, pero sí hace el grueso de los garbanzos) poco a poco le irás cogiendo el truquillo, mucha paciencia.

Una vez nos hemos hartado a frotar, pelar y partir garbanzos, los metemos en una olla con agua nueva que los cubra dos dedos por encima de los garbanzos (desechamos el agua de remojo) Echamos el vinagre los ponemos a cocer durante 1 hora.

Una vez cocidos, los colamos bien y volvemos a ponerlos en la olla para secarlos a fuego medio, moviendo, de manera que eliminemos la humedad que les queda.

Cuando estén templados (ojo, no fríos) esparcimos la cucharadita a ras del Rhyzopus y removemos muy bien para que se reparte entre todos los garbanzos (un poquito más de paciencia, haced este paso bien porque es importante)

Y ya sólo nos queda embolsar el Tempeh. Nosotros usamos las típicas bolsas zip de plástico para guardar los congelados o para llevar el bocadillo. Ponemos dos o tres cucharadas de garbanzos en cada bolsa (depende del grosor que queramos de Tempeh, nosotros solemos hacerlo de un dedo aproximadamente) lo ponemos en una superficie plana horizontal, cerramos la bolsita y lo esparcimos todo bien de manera que quede como si fuera una lámina, que los garbanzos lleguen a todas las esquinas de la bolsa.

Agujereamos con un tenedor la bolsa por varios lados, como cuando estás con una masa de empanada 🙂 el Tempeh necesitará respirar mientras fermenta.

Y estas bolsitas las debemos dejar en un sitio cálido y seco, donde la temperatura no baje de los 30-32 grados, durante 3 o 4 días (Nosotros usamos la deshidratadora con una Tª fija de 32ºC) En invierno seguramente serán 4 días y en verano tal vez con 2 días sea suficiente. Iremos viendo que las bolsitas cada vez se ponen más blancas por dentro, eso es que el hongo está creciendo. Si aparecen zonitas negras, no pasa nada, se puede comer sin problemas. Cada día debemos darle la vuelta al Tempeh o mejor aún, ponerlo sobre una rejilla, al tocarlo veréis que está caliente, es normal… es la vida, que se abre paso 🙂

Y ya está, cuando esté totalmente blanco, al cabo de esos días, podemos guardarlo durante una semana en la nevera o 6 meses en el congelador.

Nosotros, para alimentarnos del hongo sin matarlo, nos gusta tomarlo macerado. Os aconsejamos este maceradito para mantener ahí la plancha de Tempeh durante 2 horas y luego ¡a comer! En ensalada está buenísimo:

MACERADO DE TEMPEH (para un paquetito de Tempeh)

  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 cucharadas de vinagre de manzana
  • 1/2 cucharada de mostaza
  • 1 cebolla roja picada
  • 3 dientes de ajo aplastados
  • 2 cucharadas de sirope de ágave
  • 1 taza de agua
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de pimienta

Pero también puede ser horneado o vuelta y vuelta en la sartén 🙂

Por favor, si hacéis la receta no dudéis en escribirnos un comentario justo debajo de estas líneas o etiquetarnos en Facebook o Instagram (@Bet4Health) para compartir vuestra experiencia con los demás.

Un besito muy fuerte y ¡que la salud os acompañe!

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