Tortilla vegana

Hoy ha llegado el día de desvelar a muchos cómo es posible que los veganos comamos tortilla con el mismo o incluso mejor sabor que la tortilla “de toda la vida”.

En casa tenemos una discrepancia muy marcada, yo tengo demonizada a la patata y Antonio siempre que puede aprovecha y mete alguna patatilla al vapor en nuestro menú. En mi opinión (aunque seguro que hay miles de opiniones al respecto) la patata no es de los mejores tubérculos, sus propiedades son bastante escasas comparadas con todos los demás tubérculos que podríamos incluir en nuestra dieta como alternativa. Una papa pelada (ya que sin pelar al menos estamos añadiendo algo más de fibra) tiene un elevado índice glucémico por lo que esto puede hacernos que se dispare el nivel de azúcar en sangre y por lo tanto, el páncreas tiene que trabajar para regularlo segregando insulina… mejor dejamos este tema para otro post, que no quiero desviarme del tema… ¡la tortilla de patata vegana!

El caso es que aunque comemos pocas tortillas, al ser veganas, me quedo más tranquila porque al menos le estamos añadiendo la fibra del garbanzo… ya os he desvelado un ingrediente básico 🙂 Esto quiere decir (aunque insisto, hablaremos en otra ocasión del índice glucémico) que cuando tomamos alimentos con un elevado índice glucémico, si lo hacemos acompañados de fibra, esto nos permite que se asimilen más lentamente, la fibra hace que la glucosa no pase al torrente sanguíneo enseguida y por lo tanto el páncreas no tiene que trabajar de golpe para bajar los niveles de “azuquita” en sangre.

Además, no sólo se puede  hacer la tortilla de patata, de hecho, las fotos de la tortilla que os vamos a presentar es de una tortilla de calabacín que hicimos en casa de mi madre y que ¡quedó riquísima! lástima que no sobrase nada para daros a probar 😉


RECETA TORTILLA DE CALABACÍN Y/O PATATA

Tortilla de calabacín
Lo verdecito es porque no pelamos el calabacín en esta ocasión

INGREDIENTES PARA UNA SEÑORA TORTILLA:

  • 700 gr de patatas
  • 300 gr de calabacín pelado
  • 9 cucharadas de harina de maíz
  • 9 cucharadas de harina de garbanzos
  • 21 cucharadas de agua
  • 1/2 Cebolla (opcional, si la pochas o incluso la caramelizas queda espectacular)
  • Un chorrito de aceite de oliva virgen extra
  • Sal al gusto

El título de “Calabacín y/o Patata” se debe a que podéis elegir, en caso de que queráis todo de calabacín, pues ponéis un 1kg aproximadamente (un calabacín grandecito servirá) Pero si la hacéis sólo de patata quedará un poco seca, el calabacín le da la jugosidad perfecta, os recomendamos siempre echar calabacín. ¡Ah! y pelad el calabacín que si no le puede dar cierto amargor a la tortilla.

PREPARACIÓN:

  1. Pelamos las patatas y el calabacín, los lavamos y troceamos en láminas finas. Cortamos las cebolla en trocitos muy pequeños.
  2.  En una sartén añadimos bastante aceite y cuando esté caliente echamos las patatas, la cebolla y sal al gusto. Las vamos removiendo para que no se peguen a la sartén. Dejamos que las patatas se cocinen a fuego medio y poco antes de que estén hechas, añadimos el calabacín. En total todo suele tardar unos 20-25 minutos en cocinarse.
  3. Una vez cocinada nuestra mezcla de papas con calabacín y cebolla, las reservamos en un plato con la menor cantidad de aceite posible.
  4. En un bol añadimos las 9 cucharadas de harina de garbanzo, las 9 cucharadas de harina de maíz y todo el agua. Batimos hasta obtener una mezcla homogénea, como si batiéramos un huevo, tiene que quedar una textura como la de huevo batido. Añadimos las patatas, el calabacín y la cebolla cocinadas y removemos hasta mezclar bien.
  5. En una sartén echamos una o dos cucharadas de aceite y cuando esté caliente echamos la mezcla anterior y dejamos que se vaya cuajando a fuego medio. Esta es la parte más “trabajosa”, hay que darle la vuelta a la tortilla varias veces, aproximadamente cada 5 minutos las veces que creamos que sean necesarias, hasta que empieza a coger el color y olor característico y rico. Es importante darle varias vueltas y dejar cocinar a fuego bajito para que no se queme y a la vez se cocinen las harinas, pensad que si os precipitáis os comeréis la harina cruda 😦

Un apunte, si alguno quiere, se puede sustituir la cebolla pochada por nosotros mismos por una Cebolla Caramelizada (ya sea casera o comprada, hay algunas en las zonas Bio de los supermercados, cocinadas con azúcar de caña que para unas prisas merece la pena y le da un sabor taaaaaaan rico)

¡Y listo! Ya se puede comer, es una forma fantástica para que los niños y no tan niños coman legumbres, nosotros ponemos harina de maíz para suavizar el sabor, pero también podéis poner toda la harina de garbanzos. Una tortilla sana, rica y con fundamento, como diría Arguiñano 🙂

Si te ha gustado este post, por favor, no olvides darle a me gusta en facebook o twitter. Y sería genial que nos comentarais más abajo vuestras experiencias haciendo tortillas para ponerlas en común.

Muchas gracias por leernos, no estaríamos aquí sin vosotros, nuestros queridos lectores.

Un besito

¡Bet4Health!

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